Pilates y pérdida de peso: qué es verdad y qué es marketing

Pilates y pérdida de peso es una de las búsquedas más habituales cuando alguien empieza a interesarse por el método.
Sin embargo, no todo lo que se dice sobre adelgazar con Pilates es cierto.

pilates pérdida de peso
El Pilates tiene efectos reales en el cuerpo, pero no siempre los que promete el marketing.


En este artículo te explicamos de forma clara qué hace realmente el Pilates en tu cuerpo, qué no hace y cómo utilizarlo de forma inteligente dentro de un enfoque más amplio.

Pues resulta que si buscas “Pilates adelgazar” en internet encuentras de todo. Artículos que prometen resultados en cuatro semanas, rutinas para quemar grasa con Pilates, planes para perder peso haciendo Pilates en casa. Y luego está la realidad, que es bastante más matizada que todo eso.

El Pilates tiene efectos reales en el cuerpo. Pero no todos los efectos que se le atribuyen en titulares de revista son ciertos. Y confundir los dos acaba generando expectativas que no se cumplen, abandonos prematuros y la sensación de que el método no funciona cuando en realidad el problema era la expectativa, no el método.

Esto es lo que hay de verdad y lo que hay de marketing.

Pilates para adelgazar: por qué esta pregunta necesita una respuesta honesta

La pérdida de peso es uno de los motivos más frecuentes por los que la gente se apunta a cualquier tipo de ejercicio. Y el Pilates no es una excepción. Mucha gente llega a un estudio con ese objetivo en mente, a veces como objetivo principal, a veces como uno más entre otros.

El problema es que el Pilates se vende a veces como una solución para adelgazar cuando no es exactamente eso. Y vendérselo así a alguien que tiene ese objetivo concreto es hacerle un flaco favor, porque cuando no ve los resultados que esperaba en la báscula, concluye que el método no funciona. Y eso no es justo ni para la persona ni para el método.

La respuesta honesta empieza por separar lo que el Pilates hace de lo que no hace. Y eso requiere entender cómo funciona la pérdida de peso en general, no solo en relación con el Pilates.

persona observando su cuerpo en el espejo
Entender lo que hace el método evita frustraciones y abandonos.

Lo que el Pilates no hace (y nadie te dice)

El Pilates no es un ejercicio de alta demanda calórica. Una sesión de Pilates clásico de una hora quema bastantes menos calorías que una sesión de running, de natación o de entrenamiento de fuerza intenso. Eso no es un defecto del método, es simplemente lo que es.

Si el objetivo principal es perder peso a través del gasto calórico, el Pilates solo no es la herramienta más eficiente para eso. Funciona mejor como complemento de otras actividades que sí generan ese gasto, no como sustituto.

Tampoco es un método diseñado para quemar grasa de forma localizada. Eso, por cierto, no lo hace ningún ejercicio. La pérdida de grasa localizada es uno de los mitos más extendidos del sector fitness y el Pilates no es una excepción a esa realidad fisiológica.

Y no va a compensar una alimentación desequilibrada. Ningún ejercicio lo hace, pero con el Pilates la ecuación es todavía más clara porque el gasto calórico de la sesión es relativamente bajo.

Lo que el Pilates sí hace en la composición corporal

Dicho lo anterior, el Pilates tiene efectos reales en cómo se ve y se siente el cuerpo. Solo que no siempre se manifiestan en la báscula.

1. La masa muscular y el metabolismo

El Pilates clásico trabaja la musculatura de forma progresiva y completa. No construye músculo de la misma forma que el entrenamiento de fuerza con pesas, pero sí tonifica, activa y fortalece zonas que otros tipos de ejercicio suelen ignorar. La musculatura profunda, los glúteos, la musculatura posterior, el core real.

Más músculo activo significa un metabolismo ligeramente más eficiente en reposo. No es un efecto dramático, pero sí es un efecto real que se acumula con la práctica constante a lo largo del tiempo.

Muchas personas que llevan meses practicando Pilates notan cambios en cómo les sienta la ropa antes de notar cambios en el peso. La composición corporal cambia aunque la báscula no se mueva demasiado. Menos volumen en ciertas zonas, más tono general, una silueta más definida. Eso no es pérdida de peso en sentido estricto, pero sí es un cambio real en el cuerpo.

ejercicio de core en pilates
El Pilates fortalece la musculatura profunda del cuerpo.

2. La postura y cómo cambia la percepción del cuerpo

Uno de los efectos más visibles del Pilates a medio plazo es la mejora postural. Una persona que camina erguida, con los hombros hacia atrás y la columna bien alineada, parece y se siente diferente aunque pese exactamente lo mismo.

No es un efecto cosmético trivial. Una postura mejor reduce la compresión en ciertas zonas, mejora la respiración, hace que el abdomen se vea más plano de forma natural y cambia bastante la percepción general del cuerpo tanto desde fuera como desde dentro.

Ese cambio postural es real, ocurre bastante rápido con la práctica regular y tiene un impacto en cómo se siente uno en su propio cuerpo que va más allá de lo que marca la báscula.

pilates postura cuerpo
La postura transforma cómo se ve y se siente el cuerpo.

3. El efecto sobre el sistema nervioso y el cortisol

El estrés crónico eleva el cortisol. Y el cortisol elevado de forma sostenida tiene efectos directos sobre la acumulación de grasa, especialmente en la zona abdominal. No es el único factor, pero es un factor real que mucha gente ignora cuando habla de pérdida de peso.

El Pilates clásico activa el sistema nervioso parasimpático, como ya explicamos en otro artículo. Eso reduce la activación crónica del sistema de estrés y, con ella, los niveles de cortisol. No de forma dramática ni inmediata, pero sí de forma progresiva con la práctica regular.

Es un efecto indirecto sobre la composición corporal, pero es un efecto que pocos tipos de ejercicio generan de la misma manera.

respiración en ejercicio de pilates
Reducir el estrés influye también en la composición corporal.

Por qué el Pilates funciona mejor como parte de un conjunto

La forma más honesta de responder a la pregunta de si el Pilates adelgaza es esta: depende de para qué lo uses y de qué más estés haciendo.

Si lo usas como única herramienta para perder peso y no cambias nada más, los resultados en la báscula van a ser modestos. No inexistentes, pero modestos.

Si lo combinas con una alimentación razonablemente equilibrada y con alguna actividad que genere más gasto calórico, el Pilates aporta cosas que ese otro ejercicio no da: mejora postural, tonificación profunda, reducción del estrés, mejor recuperación y una práctica que el cuerpo tolera bien a largo plazo sin generar el desgaste que generan otras opciones más intensas.

Y eso último importa más de lo que parece. El mejor ejercicio para perder peso no es el que más calorías quema en una sesión. Es el que puedes mantener de forma consistente durante meses y años sin abandonarlo. Y el Pilates, por su variedad, por su adaptabilidad y por cómo hace sentir al cuerpo después de cada sesión, tiene una tasa de continuidad bastante alta entre quienes lo prueban de verdad.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto peso se puede perder haciendo Pilates?

No hay una cifra estándar porque depende de demasiadas variables: alimentación, frecuencia de práctica, nivel de actividad general, punto de partida. Lo que sí se puede decir es que los cambios más evidentes con el Pilates no siempre se miden en kilos sino en composición corporal, postura y tono muscular.


¿Es mejor el Pilates o el gimnasio para adelgazar?

Son herramientas diferentes con efectos diferentes. El entrenamiento de fuerza en el gimnasio genera más gasto calórico y más masa muscular en menos tiempo. El Pilates trabaja cosas que el gimnasio suele ignorar. La combinación de los dos suele dar mejores resultados que cualquiera de los dos por separado.


¿Cuántas veces a la semana hay que hacer Pilates para notar cambios en el cuerpo?

Dos sesiones semanales es una frecuencia razonable para empezar a notar cambios. Los cambios posturales suelen ser los primeros en aparecer, en pocas semanas. Los cambios en la composición corporal son más graduales y dependen también de lo que pase fuera del estudio.


¿El Pilates ayuda con la grasa abdominal?

De forma indirecta, sí. El trabajo de core fortalece y tona la musculatura abdominal, lo que mejora la apariencia de esa zona. Y la reducción del cortisol que produce la práctica regular puede ayudar a reducir la acumulación de grasa visceral a medio plazo. Pero no es un método de reducción localizada de grasa en sentido estricto.


¿Hace falta cambiar la alimentación para ver resultados con el Pilates?

Si el objetivo es perder peso, sí. El Pilates solo no va a compensar un déficit calórico que no existe. Si el objetivo es mejorar la postura, el tono muscular y cómo se siente el cuerpo, la alimentación importa menos para ver esos resultados concretos.

más contenidos

Registrate Ahora