¿Te han diagnosticado una hernia discal y te preguntas si puedes hacer Pilates con seguridad? Muchas personas dudan si moverse o quedarse en reposo. En este artículo te explicaré cómo practicar Pilates con hernia discal de forma segura, basado en mi experiencia como fisioterapeuta y profesora de Pilates clásico.
Es una duda que escuchamos muchos días en nuestro estudio. Hay quien piensa que con una hernia lo mejor es no moverse, y hay quien se apunta a cualquier clase sin saber si es segura.
En este artículo, voy a darte mi punto de vista como Fisioterapeuta especialista en método Pilates Clásico, con más de 16 años atendiendo tanto alumnos en Pilates como pacientes en la “sala de fisio”. ¡Vamos a por ello!
La realidad es esta: sí puedes hacer Pilates si tienes hernias…pero no puedes hacerlo de cualquier forma.
¿Qué tipo de hernia tienes?
Antes de empezar cualquier tipo de ejercicio, hay que entender qué tipo de hernia tienes:
- Hernia discal (cervical, dorsal o lumbar)
- Protrusión discal
- Hernia inguinal o abdominal
- Hernia de hiato

En este artículo me voy a centrar en las hernias discales, que son las que más frecuentan en Discla Pilates®, y especialmente las hernias lumbares y cervicales, que son las que afectan a la mayoría de personas que llegan al estudio.
¿Qué ocurre exactamente con una hernia discal?
En pocas palabras: entre tus vértebras hay unos discos que actúan como almohadillas.
Cuando uno de esos discos se desplaza o se degenera, puede comprimir un nervio, y eso causa dolor, hormigueos, debilidad en brazos o piernas… y muchas dudas sobre qué hacer.
Aquí es donde entra el Pilates clásico, bien aplicado y con criterio clínico, por supuesto.
¿Por qué el Pilates clásico puede ayudarte si tienes hernia?
El método original de Joseph Pilates fue creado para mejorar la movilidad, la fuerza y el control del cuerpo de forma integral.
Cuando se aplica desde una base profesional y adaptada a la patología, el Pilates clásico:
- mejora la alineación de la columna,
- fortalece la musculatura profunda que protege los discos,
- enseña a moverte sin comprimir,
- mejora la conciencia corporal,
- y ayuda a que vuelvas a confiar en tu cuerpo.
No lo digo solo como instructora, lo digo como fisioterapeuta especializada en este método y con años de experiencia clínica.

Y también porque muchas personas que llegan a Discla Pilates® lo hacen por recomendación médica: cada vez más profesionales de la salud derivan a sus pacientes a centros que trabajen con Pilates clásico bien aplicado.
Qué debes tener en cuenta antes de empezar
Aunque el Pilates clásico puede ser muy beneficioso para una hernia, no todas las clases valen.
Y esto es importante que lo sepas, porque hacer ciertos movimientos sin control o sin adaptación puede empeorar los síntomas.
Si tienes una hernia (diagnosticada o sospechada), lo más importante es:
- No empezar sin una valoración previa.
Un profesional debe conocer tu historial, tus síntomas, tu nivel de actividad y tus limitaciones.
En Discla Pilates®, siempre comenzamos con un historial detallado para entender bien cada caso, no trabajamos en automático.
- Evitar clases genéricas o grupales no especializadas.
Aunque parezcan suaves, hay muchos ejercicios de Pilates moderno o fitness disfrazado de Pilates que no respetan la biomecánica.
Esto es clave si tienes una hernia.
- Buscar instructores con formación en fisioterapia, biomecánica o patologías.
No basta con saber enseñar Pilates: hay que saber qué movimientos evitar, cuáles adaptar, y cómo progresar sin riesgo.
Es por ello que en Discla Pilates hemos desarrollado nuestra formación propia para formar a los coaches, para que entiendan la biomecánica y las patologías y puedan personalizar las clases en función de las necesidades individuales de cada alumno.
- Tener paciencia.
No se trata de hacer 50 ejercicios en una clase.
Se trata de hacer bien 3 o 4 que realmente activen el centro, estabilicen la pelvis y descompriman la zona lumbar o cervical.
¿Y cómo lo hacemos en Discla Pilates®?
Aquí no aplicamos una clase estándar a todo el mundo.
Cuando recibimos a alguien con hernias, hacemos una entrevista inicial, valoramos su estado físico y diseñamos una progresión adaptada a su cuerpo.
- Empezamos con trabajo de suelo, activación del centro, control de pelvis y movilidad segura.
- Según cada caso, combinamos con trabajo en máquinas: Reformer, Spine Corrector, según lo que el cuerpo necesita.
- Y sobre todo, trabajamos sin dolor y con propósito terapéutico.
Porque no se trata solo de moverse, se trata de moverse bien, con seguridad y con sentido.

¿Merece la pena empezar Pilates si tengo una hernia?
Mi respuesta como fisioterapeuta y como profesora de Pilates clásico es:
sí, sin ninguna duda.
Cuando la práctica se adapta bien al cuerpo y se hace con conocimiento,
el Pilates puede marcar un antes y un después en tu recuperación.

No solo porque ayuda a reducir el dolor, sino porque:
- mejora tu postura,
- fortalece tu zona lumbar y abdominal sin sobrecargar,
- te enseña a moverte de forma eficiente,
- y, lo más importante, te devuelve la confianza en tu cuerpo.
Eso no se consigue en una clase cualquiera, ni con vídeos genéricos en YouTube.
Se consigue en un estudio con profesionales que saben lo que hacen.
Y en Discla Pilates® trabajamos así desde el primer día.
En resumen
Si tienes hernia discal, puedes practicar Pilates, pero es fundamental que lo hagas en un entorno seguro, con guía profesional y dentro del método clásico.
✔️ Nada de ejercicios aleatorios.
✔️ Nada de core sin control.
✔️ Nada de movimientos que comprimen más lo que ya está dañado.
Y si quieres probar sin riesgo, puedes empezar practicando gratis esta clase específica para personas con hernia discal en nuestro canal de YouTube.🖤 Y si decides dar el paso y venir al estudio, te recibiremos como hacemos con cada persona que llega a Discla: con rigor, con cuidado y con un plan que respeta tu cuerpo.