5 errores comunes al elegir una franquicia de Pilates (y cómo evitarlos)

Entrar en el mundo de las franquicias puede ser una gran decisión. Pero también puede salir caro si se elige mal. Especialmente en sectores como el del Pilates, donde hay muchas propuestas en el mercado… pero no todas están bien estructuradas.

Con la creciente demanda de modelos de negocio relacionados con la salud, han aparecido muchas franquicias que prometen resultados rápidos, sin tener una base sólida detrás. Por eso, es más importante que nunca saber detectar qué hay detrás de cada modelo, más allá de lo que dice la web o el dossier.

Aquí van cinco errores frecuentes y cómo evitarlos:

1. Elegir por afinidad personal con la disciplina

Te gusta el Pilates, lo practicas, te funciona. Y entonces piensas: “Si me gusta, ¿por qué no convertirlo en negocio?”.

Esa motivación es válida. Pero también peligrosa si no se acompaña de un análisis riguroso. Que algo te guste no lo convierte automáticamente en un modelo viable de inversión. El negocio tiene que funcionar aunque tú no estés dentro de la sala dando clase. Y eso exige procesos, estructura, rentabilidad medida, formación sistematizada y una operativa que aguante el paso del tiempo.

Cómo evitarlo:
Separar desde el principio lo que te atrae a nivel personal de lo que necesitas a nivel de gestión, hacer “due diligence” y pedir datos reales.

2. Dejarse llevar por marcas con mucha imagen, pero poco fondo

Algunas franquicias invierten muchísimo en diseño, redes sociales y presencia online, y eso puede impresionar, pero cuando preguntas por manuales operativos, planes formativos o protocolos de apertura… empiezan a haber lagunas.

Una buena imagen no suple una mala estructura

Cómo evitarlo:
Pide documentación interna, revisa la solidez de los procesos, pregunta por los SOPs, por los indicadores clave, y por los ratios de conversión reales. Una marca seria no se ofende si pides ver cómo está construido su modelo desde dentro.

3. No entender bien qué papel tienes como franquiciado

Hay quien entra pensando que va a poder decidirlo todo y hay quien piensa que no tendrá que decidir nada. Ambos extremos son un error.

Una franquicia profesional reparte funciones. El franquiciador define el modelo, la metodología, la identidad, los márgenes y los procesos. El franquiciado gestiona el día a día, lidera el equipo, cuida la ejecución y asume la responsabilidad local.

Cómo evitarlo:
Pide claridad desde el inicio: qué puedes decidir, qué no, qué soporte vas a recibir, y qué se espera de ti. También debes saber qué herramientas tendrás a tu disposición, y qué indicadores tendrás que controlar. Cuanto más claro esté ese marco, menos problemas habrá después.

4. Elegir una franquicia que vende solo “Pilates”, pero sin método

Hay muchas franquicias que dicen ofrecer “Pilates”… pero que en realidad dan clases genéricas, con formaciones rápidas, sin respeto por el método original ni por los estándares del sector.

Eso puede funcionar a corto plazo, pero a medio plazo genera desgaste, desconfianza y falta de diferenciación. El cliente que valora el Pilates como disciplina sabe distinguir. Y si el modelo no es sólido, lo nota y además, no genera resultados reales en los clientes: error fatal. 

Cómo evitarlo:
Verifica que la franquicia trabaja con instructores formados, con metodología clara, con sistemas de progresión definidos. Revisa cómo gestionan la formación continua, la fidelización y la experiencia del cliente. Una buena franquicia no improvisa.

5. No analizar a fondo la parte económica (más allá del canon)

El error más frecuente: fijarse solo en la inversión inicial o en el canon de entrada. Pero una franquicia implica más que eso. Costes fijos, royalties, materiales, mantenimiento, fondo de maniobra, punto de equilibrio…

Muchas veces, lo que parece “más barato” de entrada, acaba saliendo más caro a medio plazo por falta de eficiencia o soporte real.

Cómo evitarlo:
Haz un plan de negocio completo, proyecta varios escenarios, analiza bien la estructura de costes, y, sobre todo, asegúrate de que el modelo genera retorno razonable en condiciones normales, no solo en su mejor versión teórica.

Conclusión: Elegir bien no es cuestión de suerte, sino de método

Una franquicia de Pilates puede ser un gran negocio si el modelo está bien diseñado, si tú sabes qué rol vas a tener, y si eliges con cabeza. El sector está creciendo, sí. Pero no todo lo que crece es replicable, ni todo lo que suena bien… está correctamente armado por dentro.

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